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La Bioseguridad en Ambientes Hospitalarios

Residuos patogénicos: son todos aquellos desechos o elementos materiales en estado sólido o semisólido, líquido o gaseoso que presentan características de toxicidad y/o de actividad biológica, que pueden afectar directa o indirectamente a los seres vivos y causar contaminación del suelo, del agua o de la atmósfera, y que son generados con motivo de la atención de pacientes así como también de la investigación y/o producción comercial de elementos biológicos, relacionados con la salud.

Los desechos patogénicos provienen de las actividades hospitalarias, de los institutos de diagnóstico médico, centros de salud, cirugía médica, odontológica y veterinaria, y de los hogares de personas con enfermedades crónicas como la diabetes o la insuficiencia renal que se tratan a sí mismos en sus domicilios.Puede entonces el lugar de trabajo convertirse en una fuente de contaminación ambiental y ello ocurre cuando hablamos de una institución de salud. Los riesgos mencionados involucran al personal que debe manipular estos residuos, tanto dentro como fuera del establecimiento.

A continuación se detallan las patologías más comunes de riesgos para la población hospitalaria.

Riesgos biológicos

Hepatitis A

Ocurre frecuentemente bajo forma epidémica. Se trata de un RNA virus perteneciente a la familia de los enterovirus. El virus es resistente a los agentes químicos habituales. El hombre es el reservorio más frecuente. La transmisión se produce debido a la falta de higiene, siendo la transmisión por vía parenteral posible, pero en muy baja frecuencia.

Precauciones: lavado de manos del personal en contacto con fluidos biológicos de pacientes infectados.

Hepatitis B

Está distribuida en todo el mundo, sin influencia estacional, con una prevalencia más elevada en el Africa y el Extremo Oriente, en condiciones socioeconómicas de pobreza en pacientes dializados, e inmunodeprimidos, en adictos y en homosexuales. La prevalencia es mayor en las ciudades que en el campo. También es de dos a cinco veces más elevada en las profesiones de la salud.

El virus de la Hepatitis B es un DNA virus (Hepadna viridae).

El hombre es el reservorio más frecuente, siendo su incubación de alrededor de un mes.La transmisión se da a partir de productos contaminantes como la sangre, y tal vez la saliva. El contagio se produce por inoculación parenteral, heridas, pinchazos con material contaminado, o a través de excoriaciones preexistentes, o por vía aérea a través de la inhalación de aerosoles. La amenaza de la enfermedad crónica es mayor para el personal de la salud (1% de portadores de HbsAg y 10 a 20% de antiCore+).Precauciones: higiene general, vacunación para el personal de riesgo, frente a un accidente se recomienda aplicar Gamma globulina hiperinmune.

Hepatitis C

El comienzo suele ser insidioso, con anorexia, molestias abdominales, nauseas y vómitos. La gravedad oscila entre casos sin manifestaciones clínicas hasta episodios fulminantes. Más del 60% de las infecciones evolucionan hacia formas más crónicas. De estas, hasta un 30% se presentan como formas activas de la enfermedad, y entre un 5 a 20% pueden llegar a la cirrosis hepática.

El agente es un ARN virus del género Hepacavirus perteneciente a la familia Flaviridae. Se han identificado varios genotipos con diferente distribución geográfica.La transmisión es por vía parenteral a través de exposición percutánea. Las precauciones son similares a las de la Hepatitis B pero no existe vacuna.

VIHSe trata un ARN virus.

La enfermedad se caracteriza por un déficit inmunitario, en particular p or una disminución del número absoluto de linfocitos, CD4. El virus induce la producción de anticuerpos antiVIH, dirigidos contra diferentes proteínas virales. Luego de la infección, dentro de las primeras semanas, alrededor de un 20% de los individuos presenta manifestaciones agudas ( síndrome mononucleósico). Luego se presentan manifestaciones crónicas (fiebre mayor de 38º, disminución de peso, sudoración nocturna).

En un periodo variable, hay progresión al sida, caracterizado por la aparición de enfermedades oportunistas (neumonía, infección polivisceral, lesiones cutáneas, toxoplasmosis, candidiasis, parasitosis, tuberculosis, tumores cutáneos como el sarcoma de Kaposi).

Precauciones: higiene general.

La frecuente exposición del personal atinente, generalmente en pediatría, a enfermedades consideradas infectocontagiosas de la infancia como rubéola, sarampión, coqueluche, varicela, que adquieren características de mayor gravedad evolutiva así como el contacto reiterado con pacientes que padecen queratoconjuntivitis, herpes simple, influenza, parainfluenza, adenovirus, rinovirus y sincicial respiratorio o patologías como la tuberculosis, cuya prevalencia aumentó considerablemente, requieren de una adecuada profilaxis.

Riesgo químico

En un ambiente sanitario, son muchas y muy variadas las dependencias que almacenan, manipulan y disponen de sustancias químicas, algunas de ellas muy peligrosas, que exponen a su personal a este riesgo. Ejemplos de estos productos se detallan a continuación.

Plaguicidas

Algunas instituciones realizan tareas de desinfección por su propia cuenta. Por ello podemos encontrar depósitos de plaguicidas en un ambiente hospitalario donde, si no se conoce el correcto manejo de los mismos, la posibilidad de un accidente está latente.HidrocarburosLos laboratorios y los depósitos pueden albergar cantidades importantes de hidrocarburos, lo que frente a un empleo pobre en medidas de seguridad, o bien un accidente puede contaminar un ambiente de trabajo.

Entre los hidrocarburos de mayor empleo en los laboratorios se cuentan distintos alcoholes, cetonas, aldehídos, aromáticos como el benceno, tolueno y xileno, cuya toxicidad es por todos bien conocida, pero su peligrosidad generalmente subestimada.

Citostáticos

Muchas veces el personal de la salud desconoce las consecuencias de una potencial contaminación ambiental de las drogas con las que trata a sus pacientes.EsterilizaciónEl principal elemento contaminante encontrado en esta área es el óxido de etileno. Este potente mutagénico debe tener un control estricto en la nave de trabajo a fin de velar para que la concentración máxima permitida no sea sobrepasada.

Desechos de laboratorio

No solamente deben tenerse presentes las reglamentaciones para los desechos sólidos, sino que la principal problemática en nuestro medio son los desechos líquidos que son vertidos en la gran mayoría de los casos a la red cloacal sin tratamiento previo.I

Intoxicaciones alimentarias

Por ser las instituciones sanitarias centros que albergan gran cantidad de personas, la distribución de alimentos contaminados puede diseminar una intoxicación y afectar a gran cantidad de víctimas. Pilas de marcapasosInstituciones o centros cardiológicos que reciben gran cantidad de estos elementos desechados, deben tener implementado el manejo y disposición a fin de evitar contaminaciones ulteriores.

Anestésicos volátiles

Entrañan un riesgo tanto para los expuestos al microambiente laboral, como para el medio ambiente en general dado que el principal destino de estos gases es la atmósfera.Algunos de dichos gases son considerados actualmente como teratógenos, por lo que las mujeres embarazadas que trabajen en un quirófano, deberán tener un control especial en este periodo o considerar su no exposición temporaria en este medio.Riesgos de radiaciones ionizantes

Llamamos radiaciones ionizantes a aquellos haces de partículas o de ondas electromagnéticas que, en su interacción tanto viva como inerte, son capaces de descomponer los átomos y moléculas neutras en un par de fragmentos con carga eléctrica, generalmente un ion positivo y un electrón.

Las radiaciones ionizantes pueden clasificarse en dos cuerpos: corpusculares y electromagnéticos.

A su vez las corpusculares se clasifican según tipo de partículas, en alfa, beta, protón, y neutrón, y las electromagnéticas en rayos gama y rayos x.En cuanto a los riesgos, estos pueden ser genéticos (se manifiestan en la descendencia) o somáticos (se manifiestan en el propio individuo irradiado).

Las medidas de prevención no se refieren solamente a la exposición del paciente y del personal involucrado en esta tarea sino a la disposición de los residuos generados por estas prácticas.

Conclusiones

El desconocimiento de las normas de bioseguridad, la falta de concientización y la escasa asignación de recursos para el manejo de los residuos, exponen a la sociedad y a su entorno a riesgos de importancia que pueden ser evitados. Para esto es imprescindible que el personal que trabaja en los ambientes en donde se generan dichos residuos sepa detectarlos y disponer de los mismos debidamente.

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