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Ergonomia: Postura Corporal

Al equipar el centro de labores no sólo debe tenerse en cuenta la armonía e impacto de colores y materiales, sino también la salud. Todo trabajador pasa más tiempo en su lugar de trabajo que en casa, y de las 16 horas de vigilia de cada día, por lo menos ocho las dedica a la actividad profesional; durante este lapso puede permanecer sentado en un despacho o sala de reuniones, anda de un lado a otro por diferentes departamentos o maneja algún vehículo, entre otras actividades.

Tanto tiempo en la misma postura no deja nada más que problemas físicos, de circulación, flacidez o reducción de la flexibilidad natural del cuerpo por falta de movimiento. Estos problemas se multiplican y agudizan cuando los equipos y condiciones del área de trabajo no están hechas pensando en la comodidad de quienes los usan. Por ello, en los últimos años la preocupación de diseñadores industriales y fabricantes de muebles para oficina es lograr que éstos sean ergonómicos.

Las malas posturas representan aproximadamente 75% de las lesiones generadas al usar computadora y, en gran medida, los dolores de espalda o cuello, así como problemas en la columna vertebral (derivados de lesiones en ligamentos, vértebras y discos) pueden deberse al uso de muebles inadecuados para labores de oficina y escolares.

Muchos médicos coinciden en que es muy favorable que el diseño del lugar de trabajo y la posición corporal se conjuguen para disminuir sobreesfuerzos y laborar lo más relajado posible.
Por ello, cabe destacar que toda persona que permanece sentada durante mucho tiempo, además de que debe hacer pausas en sus actividades para estirar las piernas, relajar los hombros y reducir la tensión del cuello, también debe aprender a aprovechar el soporte que brinda la silla, a fin de que los músculos inferiores de la espalda y la columna vertebral soporten el menor peso posible; esto previene dolencias y problemas en dicha parte del cuerpo.

Así pues, aunque cada individuo tiene preferencias y necesidades distintas, especialistas señalan que la mejor postura al sentarse es:

  • Muslos. Deben permanecer horizontales y las pantorrillas verticales, formando ángulo de 90 grados.
    Rodillas. Es conveniente dejar distancia mínima de 10 centímetros entre éstas y el borde de la silla.
    Brazos. Deben colocarse verticalmente, mientras los antebrazos se mantienen en forma horizontal, formando ángulo recto desde el codo.
    Antebrazos y manos. Tienen que estar en línea recta, paralelos al piso.
    Codos. Sólo deben tocar ligeramente el costado, sin oprimir el tronco.
    Espalda. La columna vertebral debe mantenerse en posición recta; para lograrlo, el tronco no debe flexionarse (evite inclinarse demasiado hacia los costados, adelante o atrás), y la región baja de la espalda (lumbar) debe quedar cómodamente recargada.
    Torax. Nunca quedará aprisionado entre la silla y la mesa.
Además de las anteriores, existen otras recomendaciones que evitan riesgos en músculos y articulaciones:


  • Utilizar muñequeras y coderas especiales para proteger a los tendones de sobrecarga. Pueden ser de utilidad tanto en el trabajo como en la práctica deportiva.
    Evitar la realización de tareas físicas repetitivas durante largo tiempo. Es importante tomar descansos para relajar músculos y articulaciones.
    No doblar las muñecas en exceso. Es recomendable ejercitarlas o restarles presión periódicamente, y no apoyarlas sobre superficies duras por periodos prolongados.
    Absténgase de adoptar posiciones incómodas. Por el bien de su columna, mantenga postura erguida, ya sea al sentarse o mantenerse de pie.
Considerando lo anterior, existen sillas, mesas, y, en general, mobiliario y equipo ergonómico, tanto de oficina como para otro fin, es decir, creadas en armonía con la anatomía humana y especiales para trabajar en los espacios referidos.

Al respecto, se debe ser cuidadoso en la elección a fin de evitar adquirir muebles que no se adapten a las necesidades particulares.

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